El informe de impacto ambiental es un documento que describe las condiciones para la ejecución de un proyecto, considerando el menor impacto posible. Por lo tanto, es un instrumento de gestión ambiental que no solo certifica la sostenibilidad de un proyecto, sino que también aporta transparencia para la población.
El informe de impacto ambiental certifica que una empresa cumple con las políticas ambientales para operar en un determinado ecosistema. Se trata, por lo tanto, de un documento imprescindible no solo desde el punto de vista de la preservación ambiental, sino también en relación con la transparencia de la empresa ante el poder público.
Evaluaciones de impacto y un conjunto de medidas mitigadoras son algunas de las informaciones que no pueden faltar en el informe de impacto ambiental. En este artículo, explicaremos qué es este informe, el paso a paso para elaborarlo y la importancia de este documento para que las empresas puedan sacar sus proyectos del papel sin comprometer el medio ambiente.
¿Qué es un informe de impacto ambiental?
El informe de impacto ambiental es un documento que busca asegurar las condiciones de viabilidad legal de un proyecto.
Estas condiciones incluyen, por ejemplo, datos de diagnóstico ambiental, condiciones de uso de los recursos naturales de la región, evaluaciones de impacto local y mitigación de riesgos en determinados contextos.
Al ser un documento público, el informe de impacto ambiental necesita estar muy bien elaborado para cumplir su función de facilitar el acceso a los datos y velar por la transparencia de un proyecto, certificando su viabilidad legal.
Por eso, a pesar de ser un documento complejo, debe estar lo suficientemente claro como para ser comprendido no solo por las empresas y los órganos evaluadores, sino también por la comunidad ubicada en el entorno del área del proyecto.
¿Por qué es importante elaborar el informe de impacto ambiental?
Tener en manos el informe de impacto ambiental de un proyecto es esencial para que una empresa pueda dar inicio a sus actividades de expansión, por ejemplo. Más que eso, contar con la licencia ambiental es un reflejo del compromiso socioambiental de esa empresa, lo que valoriza su imagen en el mercado.
Elaborar el informe de impacto ambiental es importante también porque, en ese proceso, todos los profesionales involucrados pasan a tener una visión más detallada del proyecto. Esto aporta rigor y precisión al momento de la ejecución en sí, teniendo en cuenta los datos previamente recolectados, los estudios ya realizados y el plan de mitigación de riesgos..
¿Qué empresas necesitan el informe de impacto ambiental?
Cualquier empresa que ejecute una actividad potencial o efectivamente contaminante del medio ambiente no puede operar sin la debida licencia ambiental registrada en el organismo competente. Las empresas que ignoran este hecho están sujetas a multas y sanciones por delito ambiental.
Más allá de la contaminación, cualquier otro impacto negativo al medio ambiente, al ecosistema o a la población en el entorno debe ser considerado cuando una empresa comienza a sacar un proyecto del papel.
Por lo general, forman parte de ese grupo los proyectos listados a continuación, entre otros:
- Aeropuertos, puertos, ferrocarriles y carreteras;
- Terminales de minerales, petróleo y demás productos químicos;
- Oleoductos, mineroductos y gasoductos;
- Proyectos de saneamiento, rellenos sanitarios y sistemas de alcantarillado;
- Líneas de transmisión de energía eléctrica;
- Obras que explotan recursos hídricos, como hidroeléctricas;
- Obras de extracción de combustibles fósiles;
- Complejos industriales, agroindustriales y agropecuarios.
¿Cómo elaborar un informe de impacto ambiental?
Aunque las reglas y exigencias puedan variar en cada país, en general, para estructurar el informe de impacto ambiental es necesario reunir información, describir posibles impactos y mantener el documento disponible.
A continuación, conoce un paso a paso básico para crear este tipo de informe.
Realiza el levantamiento de datos
Para obtener la licencia ambiental, primero es necesario detallar tu proyecto y levantar todas las ocurrencias que pueden surgir de la actividad. En esta etapa, es necesario considerar principalmente las condiciones del ambiente, la política de gestión de residuos, los recursos naturales disponibles y lo que se pretende hacer a partir de ahí.
Datos demográficos de la región, características ambientales del ecosistema y demás indicadores que traduzcan la dimensión del proyecto también son esenciales para que los organismos competentes puedan evaluar el documento de forma criteriosa, otorgando así la licencia de operación.
Contextualiza los objetivos e impactos
La contextualización del proyecto debe seguir la misma línea del mapeo anterior. De acuerdo con las características ambientales ya levantadas, los gestores deberán definir los objetivos de cada etapa de lo que fue planeado, así como los niveles de compatibilidad de esas acciones con las legislaciones vigentes y los programas gubernamentales disponibles.
También es importante describir las alternativas tecnológicas del proyecto, o sea, qué otros recursos, soluciones y materias primas podrían ser viables en caso de necesidad de modificación o ajuste del proyecto original. Todo esto, por supuesto, considerando la sostenibilidad ambiental y el menor impacto posible.
Describe las medidas mitigadoras
Después de señalar los posibles impactos del proyecto, es necesario enumerar las medidas que van a mitigar esos riesgos, simulando nuevos escenarios, probando nuevas hipótesis y adecuándose a las normas de gestión ambiental.
Ten cuidado extra al mencionar el efecto esperado de esas medidas mitigadoras, enfocándote en el resultado que ellas pueden traer en corto, mediano y largo plazo. Describe con claridad también el cronograma de monitoreo de esos resultados.
Mantén un lenguaje accesible
Además de claridad en la exposición de los datos y en la contextualización del proyecto, es imprescindible que tu informe de impacto ambiental sea accesible no solo a los organismos fiscalizadores, sino, sobre todo, a la población que estará en constante diálogo con el área de ejecución.
La comunidad necesita entender lo que está siendo hecho para que, así, las personas se sientan confiadas y seguras para apoyar el proyecto. De la misma manera, conscientes de los posibles impactos y de las medidas mitigadoras, la comunidad local también puede volverse aliada en el monitoreo del proyecto y en la proposición de alternativas.
¿Qué informaciones no pueden faltar en el informe de impacto ambiental?
Las informaciones que no pueden faltar en el informe de impacto ambiental van a depender de la dimensión y de la extensión de cada proyecto. Pero, en líneas generales, cualquier estudio de impacto ambiental necesita considerar aspectos como:
- Características del medio ambiente y del ecosistema local;
- Datos demográficos, climáticos y poblacionales;
- Diagnósticos de levantamientos ya realizados en la región;
- Origen y uso de los recursos naturales del ambiente;
- Alternativas de preservación ambiental y mitigación de riesgos.
Además de estos datos relacionados con el mapeo del proyecto en sí, tampoco puede faltar en el informe de impacto ambiental la descripción detallada de las operaciones, preferentemente divididas en etapas. Deben constar también la descripción completa en cuanto al área de influencia del proyecto y el cronograma de ejecución de cada etapa.
¿Cuándo se exige el estudio de impacto ambiental?
Cualquier actividad que explote recursos naturales o que tenga potencial de contaminar y degradar el medio ambiente requiere licencia ambiental para llevarse a cabo.
Los organismos ambientales son los responsables por la aprobación del informe de impacto ambiental, autorizando la localización del proyecto, así como la instalación de las máquinas y la ejecución de las actividades.
Estos organismos cambian de acuerdo al país, pero de manera general, todos o la mayor parte exigen la elaboración del informe en los siguientes casos:
- Cuando la actividad pone en riesgo la salud, la seguridad y el bienestar de la comunidad local;
- Cuando el proyecto tiene potencial negativo para causar impactos ambientales, sociales y económicos;
- Cuando el proyecto compromete el ecosistema, la biota local y la calidad de los recursos naturales.
Es decir, elaborar un informe de impacto ambiental es una tarea minuciosa, que debe considerar no solo las características de cada ecosistema, sino también las particularidades de cada proyecto.
La idea es encontrar un equilibrio viable entre esas partes, invirtiendo en el desarrollo económico de la región sin comprometer la sostenibilidad ambiental. De lo contrario, la licencia no será concedida.
Es por eso que el estudio o informe de impacto ambiental necesita estar muy bien escrito, ya que el documento abarca las minucias de cada ecosistema y las etapas rigurosas de la ejecución.
Contar con una solución tecnológica optimiza este proceso, permitiendo que los gestores elaboren el informe con parámetros preestablecidos, como listas de verificación y enumeración de informaciones que no pueden faltar.
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