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Certificación IFS: qué es y por qué es tan importante para tu empresa

Aprende qué es la certificación IFS, cómo funciona y por qué es clave para proveedores y minoristas. Conoce sus diferentes tipos, los pasos para obtenerla y cómo la tecnología puede facilitar su implementación y mantenimiento, asegurando mayor control y competitividad.
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Tempo de leitura: 4 minutos

La certificación IFS es una norma internacional que garantiza la seguridad alimentaria, la calidad de productos y el cumplimiento de estándares internacionales. Es aplicable a empresas alimentarias y no alimentarias, ayudando a mejorar procesos, facilitar auditorías y fortalecer la confianza del consumidor.


En un mundo donde la transparencia en productos y la seguridad alimentaria son cada vez más exigidas por consumidores y reguladores, contar con una certificación IFS ya no es un lujo, sino una necesidad. 

Esta norma internacional se ha convertido en un estándar clave para asegurar la calidad de productos, tanto alimentarios como no alimentarios, a lo largo de toda la cadena de suministros.

Si tú eres parte del grupo de proveedores y minoristas, entender qué implica esta certificación puede marcar la diferencia en la aceptación en el mercado, mejorar tu posicionamiento y abrirte las puertas a grandes oportunidades comerciales. 

Sigue leyendo y conoce los tipos de certificaciones, los requisitos de certificación, cómo obtenerlas, y cómo herramientas como el Checklist Fácil pueden ayudarte a lograrlo de forma sencilla.

¿Qué es la certificación IFS y cuál es su importancia?

La certificación IFS (International Featured Standards) es un conjunto de normas que buscan garantizar la seguridad alimentaria, la calidad de productos y la transparencia en productos a lo largo de los procesos productivos. 

Su enfoque es amplio y aplica tanto para productos alimentarios como no alimentarios, siendo especialmente relevante para proveedores y minoristas que desean operar en mercados internacionales.

Contar con un certificado IFS no solo te ayuda a cumplir con la conformidad regulatoria, sino que demuestra un compromiso real con la mejora continua, el cumplimiento de estándares internacionales y la satisfacción del cliente. Es, además, un elemento clave para evitar problemas legales y proteger tu marca ante posibles crisis.

¿Sabías que muchas grandes cadenas minoristas solo trabajan con proveedores certificados? Si aún no tienes esta certificación, es momento de conocer cómo obtenerla.

Tipos de certificación IFS

Antes de iniciar el proceso de certificación, es importante conocer cuál de las normas IFS se adapta mejor a tu modelo de negocio. Cada una responde a necesidades específicas dentro de la industria alimentaria y no alimentaria.

Algunas de estas normas están enfocadas en la producción, otras en la logística o la intermediación comercial. A continuación, conoce las más relevantes:

IFS Food

Es aplicable para fabricantes de productos alimentarios y se enfoca en la seguridad alimentaria y los procesos de producción. Es una de las normas más reconocidas en el sector.

IFS Logistics

Diseñada para empresas que almacenan, transportan o distribuyen productos. Asegura la integridad de los productos a lo largo de la logística. Más sobre esto en nuestro artículo sobre seguridad logística.

IFS Broker

Aplica a empresas que comercian productos sin manipularlos directamente. Es clave para quienes actúan como intermediarios entre fabricantes y minoristas.

IFS Household and Personal Care

Norma orientada a productos no alimentarios como cosméticos, detergentes y artículos de higiene. Demuestra transparencia en productos y cumplimiento de regulaciones internacionales.

IFS Global Markets

Programa pensado para pequeñas empresas que aún no están listas para una auditoría completa. Les permite avanzar de forma progresiva hacia una certificación IFS completa.

¿Cómo obtener la certificación IFS?

El proceso para obtener una certificación IFS puede parecer complejo al inicio, pero con planificación y las herramientas adecuadas, es totalmente alcanzable. Lo más importante es entender que no se trata de una auditoría puntual, sino de una transformación real de tus procesos.

A continuación, conoce los pasos más importantes para lograrlo con éxito:

Conoce la norma

Revisa a fondo los requisitos de certificación que aplican a tu sector. Puedes apoyarte en recursos como nuestro artículo sobre el proceso de certificación.

Evalúa tu situación actual

Realiza un autodiagnóstico interno. ¿Cumples ya con algunos requisitos? Identifica tus puntos fuertes y tus áreas de mejora.

Implementa mejoras

Aquí entran en juego herramientas de gestión como el Checklist Fácil. Con ellas puedes controlar procesos, aplicar buenas prácticas de manufactura y cumplir con estándares fácilmente.

Contrata un organismo certificado

Selecciona una entidad acreditada que realice la auditoría IFS. Aquí puedes revisar cómo prepararte con nuestra guía de auditoría de calidad.

Aprueba la auditoría

Si cumples con todos los requisitos de certificación, recibirás tu certificado IFS y podrás usarlo como sello de calidad en tus productos.

¿Cómo maximizar la gestión de calidad de tu empresa?

Mejorar la gestión de calidad no solo te prepara para la certificación IFS, también aumenta tu eficiencia operativa y competitividad en el mercado. Una empresa con procesos sólidos tiene mayores probabilidades de retener clientes y crecer de manera sostenible.

Además, muchas de las prácticas requeridas por IFS también ayudan a cumplir con otros estándares internacionales como la ISO 22000 y aportan valor en áreas clave como la industria alimentaria.

Aquí van algunas recomendaciones clave:

¡Da el siguiente paso hacia la certificación IFS! 

Ahora que ya sabes qué es IFS, sus tipos, beneficios y cómo obtenerla, ¡es momento de poner manos a la obra! No dejes que la competencia te tome la delantera ni que tus procesos queden fuera de los estándares internacionales. Para eso, contar con una herramienta confiable puede marcar toda la diferencia. 

Aquí es donde entra el Checklist Fácil, una solución digital que te permite:

  • Controlar procesos clave con checklists inteligentes y configurables;
  • Documentar auditorías internas y seguimientos de no conformidades;
  • Automatizar flujos de calidad, reduciendo errores humanos y ganando agilidad.

Con esta herramienta, puedes implementar los requisitos de certificación de la certificación IFS con mayor facilidad y visibilidad, y hacer la gestión del equipo y el seguimiento del progreso de la obra, haciendo que el control diario sea mucho más ágil y confiable. Además, puedes aún vincular acciones correctivas, generar informes automáticos y asegurar la mejora continua.

Descubre los beneficios de IFS y cómo el Checklist Fácil puede ser tu mejor aliado para lograr la certificación y mantener tus operaciones en el más alto nivel de excelencia. Solicita una demostración gratuita y empieza a transformar tu gestión de calidad hoy mismo.

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Diego Marafon
Diego Marafon es Director de Experiencia del Cliente en Checklist Fácil y anteriormente fue Asesor de Innovación en Grupo Softplan. Es licenciado en Ciencias de la Computación por la Universidad Federal de Santa Catarina, tiene un posgrado en Ingeniería de Software por el Centro Universitario Tupy y un MBA por la Universidad del Sur de California.

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